Blackout. 1992
Aquella mañana estaba tranquilamente ordenando pilas de toallas en la lavandería. A finales de noviembre, al comienzo de la temporada de esquí, aún había poco trabajo en el hotel. Todos esperaban una nevada copiosa. Agnes, mi jefa, asomó la cabeza por la puerta y, de pronto, me dedicó una amable sonrisa de treinta y dos dientes. Desde mi primer día de trabajo en el hotel, jamás había visto en su rostro otra expresión que no fuera la de una profunda preocupación, así que me quedé bastante...